19/06/2018      

La historia que esconde una joya.

Una joya es mucho más; mucho más que un anillo, o un colgante, una pulsera o unos pendientes; es mucho más que llevarla día a día y hacerla nuestra. Una joya es todo lo que hay detrás de ella y, no solo la historia o el sentimiento que transmite una vez diseñada; cada joya tiene un proceso de creación que la hace única y especial.

 

Desde los inicios de La Cabellera de Berenice, en 2015, la idea de cada colección ha sido clara: una línea de joyas contemporánea, basada en la creatividad y el uso de materiales nobles. La calidad y el diseño van de la mano, entendiendo las exigencias de un público que siempre quiere saber lo que compra y valora cada paso que hay detrás. 

 

Por eso, Alberto Viso, local designer que da vida a esta marca, se imagina una joya, la diseña y después la monta a mano. Cada pieza es creada en Barcelona, en su pequeño taller y, desde el momento en el que nace una idea, hasta que es posible que cada uno de nosotros la llevemos, existe un proceso que requiere mucho trabajo y mimo. 

En el taller de La Cabellera de Berenice 

 

Cada parte de este proceso de creación es importante y esencial; si alguno de estos pasos, por muy pequeños que puedan parecer, no se llevaran a cabo, la joya no tendría el mismo resultado. Desde la creatividad y el diseño, pasando por una producción noble y una calidad excelente. Así nace una colección en La Cabellera de Berenice.

 

La inspiración es el pilar de cualquier obra, como también lo es en la joyería. En este caso, La Cabellera de Berenice nace a partir de un universo muy singular donde cada joya cuenta algo sobre un mito, una estrella, una leyenda, una tradición antes de viajar o un cuento. La astrología y la astronomía son la principal fuente de inspiración de una historia que empieza como un dibujo para acabar convirtiéndose en una joya. 

 

La parte más personal de todo diseñador es la que viene a continuación; la fase en la que las ideas empiezan a plasmarse en bocetos, formas o colores que darán paso después a una colección. Es decir, todo el material gráfico inspirador que empieza a dar un poco más de vida a lo que será la nueva colección. 

 

Una de las claves de esta marca es el tiempo y la atemporalidad de cada joya, lo que la hace aún más especial. No existe un calendario, a pesar de que las temporadas en la industria de la moda así lo dicten, si no que todo se trata de un proceso que va despacio, donde cada detalle cuenta para conseguir que todas las colecciones duren más de un año.

 

Una vez que la parte creativa está a punto, es turno de la parte técnica y física, momento en el que la inspiración deja de ser un sueño para empezar a convertirse en realidad, siguiendo un camino que en ningún momento deja de requerir tiempo y atención. 

 

De entre todos los bocetos, se eligen los que más encajan para digitalizarlos, es decir, se pasan a ordenador y se crean en 3D para después imprimirlos. En este momento todo empieza a coger más forma y es aquí donde algunos diseños se descartan y otros se corrigen. 

 

¿Te imaginas el brazalete Titán Plata cuando todavía era solo un molde? Sí, un molde, la siguiente fase de este gran proceso. Una vez impreso en 3D cada uno de los prototipos de lo que será cada joya, se crean sus propios moldes, únicamente de las piezas definitivas que formaran parte de la colección. 

 

Los sentimientos e ideas que al principio eran solo eso, ideas, empiezan a tener vida en el taller propio, situado en Barcelona. Y entonces llega el momento de la producción a pequeña escala, lo que hace que más adelante puedas lucir joyas tan minimalistas como los pendientes Pirita Oro u otras de mayor tamaño, como el anillo Lyra Oro. Siguiendo paso por paso, a partir del molde se producen las unidades de cada joya, trabajando siempre con plata y plata bañada en oro de 24k. Las joyas en plata están rodiadas, y las joyas bañadas en oro, se bañan a 3 micras para garantizar un buen baño; en ambos casos este tratamiento garantiza la durabilidad de las joyas. La producción es una parte muy importante en el proceso de creación, donde los materiales son la clave del resultado final; así es que trabajar con materiales nobles asegura la prevención de alergias y una mayor calidad de los diseños.

Pensarás que la producción es el último paso de esta experiencia pero, lo que viene ahora, es el punto más emocionante de toda colección. La revisión y mesa de montaje, momento en el que las piezas llegan al estudio para ser revisadas y para ensamblarlas a mano una a una; esta última parte del trabajo puede hacerse en el taller pero Alberto prefiere hacerlo personalmente, lo que aporta más singularidad si cabe. Es aquí cuando todo cobra sentido, cuando la idea ya se ha hecho realidad y cuando una joya es ya realmente una joya. 

 

Y ahora sí, por último, la nueva colección ya está lista, lista para que podamos lucirla como mejor sabemos y preparada para transmitirnos todo el valor sentimental y la carga de experiencia que el diseñador se ha dejado en ella. 

 

 

Beatriz Badás Álvarez

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